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domingo, 12 de julio de 2009

La Catalunya tauricida existe


Respuesta a : "La Catalunya taurina existe"

http://www.elpais.com/articulo/cataluna/Cataluna/taurina/existe/elpepuespcat/20090705elpcat_10/Tes

Simplemente reflexionando sobre el hecho de la gran diversidad de gustos humanos más o menos discutibles, no resulta complicado llegar a la conclusión de que existe una Catalunya tauricida junto con otras Catalunyas embrutecedoras: racista, machista, maltratadora de niños,etc. El hecho de que acontezcan fenómenos en un país no significa que aquéllo sea lo aceptable éticamente ni lo que lo define a sus ciudadanos. El debate sobre si Catalunya es antitaurina o no, me resulta secundario a la preocupación que me genera el hecho de que alguien sea capaz de pagar 3000 euros por ver a un personaje con una curiosa vestimenta, paradójicamente simbolizando una suerte de macho alfa paleolítico, destrozando de manera inmisericorde a un animal inocente que no ha elegido participar en semejante orgía de sangre. El articulista comenta somo si fuera algo digno, en vez de indignante, que
la Diputación de Tarragona, controlada por CiU, está renovando la plaza de toros de la ciudad, con aforo para 8.000 personas, con una inversión de 24 millones de euros. Resulta que se destinan más de 560 millones de euros anuales de dinero público para la subvención de actividades relacionadas con la tortura y muerte de animales. Por otra parte, en el 2006, el Gobierno de la Comunidad de Madrid destinó casi 500.000 euros (80 millones) sólo a la promoción de actividades taurinas en los ayuntamientos, y otros 110.000 (18 millones) a varias asociaciones taurinas, cifra que es casi el triple de la ayuda destinada por el mismo Organismo a las ONG que realizaron tareas humanitarias en Perú tras el terremoto. Como facultativa, debo enfrentarme casi a diario con las quejas de pacientes por la demora de las listas de espera para la realización de pruebas complementarias, con la saturación de los servicios de urgencias y la sobrecarga asistencial del sistema sanitario, con la falta de recursos socio-sanitarios para nuestros pacientes...¿qué le respondo a un anciano que me pregunta por qué tiene que esperar meses para hacer rehabilitación? que no pasa nada, hombre, que somos un país la mar de alegre y chulo, que el dinero de todos lo invertimos en matar animales porque hay unos cuantos que se ponen el mundo por montera...pero se lo digo con una sonrisa, porque tienen los días contados.

viernes, 10 de julio de 2009

Repugnante festival de sangre

http://www.lavanguardia.es/ciudadanos/noticias/20090707/53739403668/repugnante-festival-de-sangre-barcelona-adn.html

Los pueblos avanzan y por el camino de la civilización abandonan prácticas miserables


Pilar Rahola | 07/07/2009 | Actualizada a las 02:29h | Ciudadanos

Me temo que hoy no voy a coincidir con mi estimado director, que ayer hablaba al respecto. No sólo estoy a favor de prohibir la tortura pública, comercializada y gozada, de animales indefensos, sino que creo que es una obligación de la democracia.

A estas alturas del partido, todos sabemos que el verbo prohibir forma parte de la libertad de los pueblos, y, de la misma manera que prohibimos otros actos malvados, también es lógico, necesario y ético prohibir el festival de sangre que acaba con la muerte violenta de un toro.

No se trata de hacer una sociedad más prohibitiva, se trata de hacer una sociedad más sana, más humana y, sencillamente, más justa. No tengo, pues, ninguna duda en que la carnicería del toreo tiene que ser prohibida, y por ello formo parte de la campaña del PROU, que ya ha conseguido cerca de 200.000 firmas.

Ninguna sociedad decente puede asumir, como normal, que existan espectáculos de tortura y muerte de seres vivos, aunque sea una costumbre antigua y forme parte del ADN colectivo más embrutecido. Aceptar esa normalidad es aceptar la maldad como forma de tradición, lo cual es inadmisible.

Más allá de este debate legal, la contingencia nos lleva al actual paradigma de esta carnicería, cuyo paso por Barcelona tuvo aires de conquista chulesca. José Tomás vino, perpetró su festival de sangre, y enloqueció a un público que sabe, perfectamente, que es la absoluta minoría de este país.

Al respecto, alguna consideración. Por ejemplo, sobre la provocación. No me impresiona que Tomás rete a la sociedad catalana, y venga a Catalunya para plantar la bandera de una fiesta cruel y obsoleta.

Al contrario, me parece lógico que se preocupe por la ofensiva catalana contra esta práctica, no en vano ponemos en peligro su millonaria inversión. Que venga, que se fotografíe con sangre de animales que ha matado, que enseñe sus pobres orejas cortadas, que perpetre un espectáculo de testosterona primitiva, que recuerde al mundo la condición salvaje del ser humano, que festeje con la agonía de esos pobres toros, condenados inútilmente, víctimas del gusto por la barbarie.

Que venga siempre, cada día, cada semana, en todo momento, que se agoten sus entradas, que haga caja, que venga hasta que la decencia, el respeto a los animales, y el sentido de justicia, triunfe por encima del gusto a la muerte.

Tanto Tomás como sus seguidores saben que es cuestión de tiempo, saben que están en el lugar equivocado del mundo, allí donde no habita la caridad. Saben que los pueblos avanzan, y que por el camino de la civilización, abandonan prácticas miserables, que los habían embrutecido como sociedad.

Tanto Tomás como los suyos saben que un día no existirá esta tortura gratuita y brutal. Y por eso están a la defensiva. Lo cual es una buena noticia. Significa que estamos cerca.

http://mail.google.com/mail/?ui=2&view=bsp&ver=1qygpcgurkovy

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viernes, 3 de julio de 2009

martes, 26 de mayo de 2009

Respuesta a :«Los animales son valiosos, pero derechos y dignidad sólo los tienen los humanos»



Respuesta a :«Los animales son valiosos, pero derechos y dignidad sólo los tienen los humanos»




POR MARTA MOREIRA





Dentro de las corrientes de pensamiento que cuestionan el antropocentrismo ético, persiste desde los años 70 una fuerte corriente animalista que defiende la observancia de derechos para los animales. El Proyecto Gran Simio -sobre el que el PSOE y Los Verdes presentaron un proyecto de ley en 2006 para conceder derechos humanos a chimpancés, gorilas, bonobos y orangutanes- es heredero de este movimiento, que la catedrática Adela Cortina cuestiona en su libro, «Las fronteras de la persona».
-¿Cuál es la frontera que separa la protección de los animales y la dignidad de los humanos? -Hay gente que piensa que los animales no tienen ningún valor y podemos hacer con ellos lo que queramos.En el otro extremo están los que dicen que no se les puede utilizar ni tratar como instrumentos porque tienen dignidad. Considero que los animales sí tienen un valor, y deben existir reglamentaciones para su buen trato, pero no tienen dignidad, porque sólo la tienen los humanos, según la Declaración de 1948. Una cosa es decir que algo es valioso y otra decir que tiene derecho a libertad de asociación, expresión, reunión y conciencia.-¿Tiene que ver el hecho de que los animales no pueden asumir deberes? -Históricamente se ha dicho que los humanos tienen unas características racionales que los distinguen de los animales. Pero hay quien contradice este pensamiento argumentando que hay humanos como los discapacitados mentales graves que no cumplen estas características. Los miembros de la especie humana, estén en ejercicio de sus capacidades humanas o no, son personas y por tanto la sociedad tiene que tratar de que las ejerzan mediante el desarrollo científico y la protección social. -Hay quien piensa que el reconocimiento de los derechos debe comenzar cuando existe la capacidad de sufrir. -Los utilitaristas defienden esa teoría, pero no es mi posición. Yo creo que la clave es tener capacidad para entender qué es un derecho y un deber.-El ex diputado nacional de Los Verdes Francisco Garrido criticó duramente su oposición al Proyecto Gran Simio. -Muchos no me entendieron. No digo que los animales no tengan grandes capacidades, lo que me parece un error es decir que vamos a protegerlos a ellos y no a otros porque se parecen a los seres humanos. Eso es caer en el mismo pecado de especismo que critican los animalistas. -¿Por qué es merecedor de mayor valor moral un asesino que un perro maltratado? -Aunque los animales no tengan derechos eso no significa que los humanos no tengamos el deber de cuidarlos y no maltratarlos. En cuanto al asesino, todos estamos en contra de la pena de muerte porque la Historia nos ha enseñado que una cosa son las acciones absolutamente reprobables de alguien y otra es su dignidad como persona. -¿Justifica la diversión de los humanos el sacrificio de un animal? -Hay diferencias. Festejos como la caza del zorro o el toro embolado consisten simplemente en dañar al animal, y eso es ir en contra de nuestros deberes. Otra cosa son festejos vinculados al arte y la tradición. En los toros hay un enfrentamiento en el que el torero también se juega mucho.-¿Se puede establecer un límite desde el derecho moral a la agresión del medio ambiente? -No se trata tanto de hablar de derechos como de actitudes. Tiene sentido hablar del cuidado de la naturaleza porque es valiosa en sí misma. -Sobre política: ¿Es la corrupción consustancial al poder? -Creo que el poder se tiene que utilizar para servir, y cuanto más poder, más responsabilidad se atesora y más servicio hay que prestar. -Y para terminar, economía. ¿Dónde se sitúa el equilibrio de una empresa entre su responsabilidad social y su obligación de generar beneficios?-La empresa es responsable de generar beneficios, tanto económicos como sociales y medioambientales. Una empresa que tiene en cuenta esos tres niveles también es más rentable y tiene más probabilidad de mantenerse en el tiempo.






Repuesta de la Dra. Núria Querol:



Dra Jane Godall, DBE y Dra Núria Querol i Viñas en la III edición de CIPLAE



Imagino que la no utilización del término animales humanos y no humanos se debe a una simplificación de la redacción, ya que no me cabe duda de que Adela Cortina es bien consciente de nuestra condición de animales (vocablo de bellísima etimología, por cierto). Según la RAE, dignidad es la cualidad de digno, es decir: merecedor de algo. Resulta, en consecuencia, casi estremecedor afirmar categóricamente que los animales no humanos no son merecedores de algo y no deja de ser preocupante que se califique a un humano como un ente cuasi sagrado a quien se atribuye dignidad por defecto (eso incluye a los Ted Bundys y Pol Pots de turno) mientras que se desprecie por completo la capacidad de sufrir y de desarrollar las cualidades naturales de otros animales. Ya en el 1973 el filósofo noruego Arne Næss propone ir más allá en el concepto de valor relativo en función de las capacidades cognitivas , la posesión o no de alma o la conciencia de los seres vivos y propuso el concepto de ecología profunda (en contraposición a la clásica ecología superficial) según la cual, todos los seres vivos tienen un valor intrínseco desde el punto de vista ecológico. Se confunde, por otra parte, el concepto de derecho que se reivindica para los animales no humanos (a la libertad, a vivir sin sufrimiento, a que desarrollen sus capacidades naturales) con el derecho a la libertad de asociación, expresión, reunión y conciencia. Para entendernos: un cerdo debería tener derecho a ser un cerdo y no un trozo de carne, un elefante a ser un elefante y no un títere circense para nuestra diversión, etc. Por otra parte, afirmar que los humanos somos los únicos animales racionales o con capacidades cognitivas es reflejo de una creencia rozando el cartesianismo y que dista de los conocimientos actuales de la etología. La señora Cortina afirma que el reconocimiento de los derechos viene determinado por la capacidad para entender qué es un derecho y un deber. Pongamos como ejemplo a un humano (al cual se ha atribuido por defecto la dignidad y todo tipo de derechos) con un trastorno sádico de la personalidad y un diagnóstico de psicopatía...Ello conlleva, por definición una carencia de empatía, de respeto por los derechos ajenos y de extrema brutalidad…por el hecho de no respetar adrede el concepto de derecho y deber, ¿sería menos humano según su razonamiento? ¿No sería tributario de derechos? ¿Es cualquier humano, incluido el más sádico asesino en serie merecedor de derechos que se le niegan (incluso los más elementales) a un animal inocente? La diversión humana no puede justificar en ningún caso la tortura y muerte de un animal. Establecer diferencias entre la caza del zorro y las corridas de toros es de un cinismo insultante, y más cuando se afirma que el torero se juega mucho. El toro se juega lo único que tiene…y siempre pierde: la vida. Además, el torero es libre de escoger su profesión: si su inquietud es jugarse la vida, bien podría haberse preparado como GEO, bombero, policía o cualquier otra ocupación cuyo objetivo sea salvar vidas a pesar de arriesgar la propia, en vez de disfrutar vilmente con la tortura inmisericorde de un ser inocente a indefenso sin capacidad de elección.


Dra Núria Querol i Viñas

Bióloga y Médico

Fundadora de GEVHA

Miembro de AIUDA

Miembro de PRODA Miembro de la Asociación Americana de Criminología

Miembro de la Asociación Americana de Psicología

Miembro de la Asociación Internacional para el Estudio de Trastornos de la Personalidad

Miembro de la Comisión de Violencia de Género del CAP Sant Cugat-Valldoreix, Hospital Universitario Mútua de Terrassa

















jueves, 30 de abril de 2009

Cockatoo Dances to the Beat

En un estudio de laboratorio realizado con dos loros, especialistas del Instituto de Neurociencias de San Diego (EE.UU.) descubrieron que estas aves son sensibles a la música que escuchan y se mueven con ella. Lo mismo ocurre con algunos elefantes. Sin embargo, los investigadores no encontraron evidencias de ese comportamiento en perros y gatos, a pesar de que están más acostumbrados a vivir entre humanos y la música es común en sus vidas.